martes, 9 de marzo de 2010

línea uno: inactiva

las cosas ocurrieron como siguen: un día decidí levantarme de la cama y "ordenar por fin mi vida" como dice la canción "línea 1" de los planetas (y sí, pueden hacer click sobre la canción y suena). Por primera vez esperé el bus sin mirar nervioso el reloj del celular cada cinco minutos, pero no pasó ninguno ese día, ni el siguiente, ni el siguiente, ni el siguiente. tomé días de descanso, como para ratificar la posible alegría ordenada que me embargaba. se convirtió todo en un somnoliento proceso de pereza que -pensaba- me dejaría con ánimo suficiente para levantarme animado.

pero dormir mucho no es tomar un red bull, es justo lo contrario. me costó una larga semana volver a tomar ánimos, pensar, saber que necesitaba acción, movimiento. cuando al fin logro rehacer las cosas (al menos en la mente) recibo una llamada que me deja en estado de shock y me quita las energías debido a una felicidad angustiosa (sé que se contradicen pero no encuentro otra forma de explicarlo) que me quita cualquier resquicio de orden y energía bien encaminada. hoy, resuelvo el asunto pero la energía está lejos de aparecer. debo calificar exámenes y preparar clases, pero la confusión, sus sobras, se quedan pegadas como un olor desagradable a la ropa.

miro mi cuarto y pienso "mejor ya no, y pongo la televisión"... después de todo, la canción de los planetas no ayuda mucho a eso que un amigo llamaba: bailar sin chancletas.

3 Comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo intriga. Déjate ver.

anacrito dijo...

jijiji, a mí me parece genial que retomes, nada de viajes, AÚN, propnto todo estara en marcha.

Cauchola dijo...

Je je, si es posible encontrar la música adecuada para bailar con chancletas, hay que seguir buscando namas.

Publicar un comentario