miércoles, 24 de febrero de 2010

camiseta con olor a húmedo

"las cosas empiezan a fluir, aunque la ropa ya no se seque".

estaba ahí: el tablero de acrílico con una nota de hace tanto tiempo que ya formaba parte de la decoración. mientras más hay demora en hacer las cosas, más se aferran al tablero: habrá que borrarlo con alcohol. en el tablero se escriben las tareas por cumplir, el afán de lo inmediato. aunque ese afán, al momento de salir, obvio como el almuerzo de mañana; al momento de convertirse en palabras; se transforma en una tarea colosal, eso que te permite despertar al otro día con algo por hacer. la esperanza de lo porvenir. hoy puedo borrarlo, la tarea se ha ido, no por vencimiento de términos (temporales), sino por suceso acontecido. apenas lo intento borrar (se aferra), del cielo cae granizo: una lluvia de cinco minutos que no veía desde hacía meses. pienso en que el agua hará fluir los ríos que seguirán su camino, un hilo de agua en el salto. tomo un grano de hielo, mojo con él un papel y borro la tarea realizada. el granizo como solución a lo aferrado. ahora, me miento, "las cosas empiezan a fluir". recuerdo la ropa secándose en el piso de arriba y no me queda más que terminar: "aunque la ropa ya no se seque".

2 Comentarios:

anacrito dijo...

jijijiji, el acrílico...
ya ni aparezco por allí

Cauchola dijo...

yo vi el aviso en vacaciones, seguro que era el mismo

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